vacaciones montaña con bebés

Todo lo que debes saber para ir de vacaciones a la montaña con bebés

Llegan las esperadas vacaciones y es hora de escoger destino. ¿Playa o montaña con bebés?

Si en tu familia sois más de ir de excursión, la naturaleza, la tranquilidad, seguramente optes por ir a la montaña. Esta tiene muchos beneficios para los bebés y niños pequeños, ya que podrán explorar un nuevo entorno, mejora el equilibro y la coordinación, etc.

Pero, ¿es buena idea ir a la montaña con bebés? ¡Por supuesto que sí! Siempre y cuando vayas bien equipado y adaptes tus actividades a la criatura, ya que los bebés y niños pequeños no pueden llevar el mismo ritmo que un adulto.

¿Cómo moverte con tu bebé por la montaña según su edad?


No es un misterio que los niños pequeños y menos aún los bebés no pueden llevar el mismo ritmo que un adulto en la montaña: se cansan, tienen calor, necesitan hacer más paradas, etc. Por ello te queremos ayudar a adaptar tu ruta según la edad de tu hijo.

A la montaña con bebés de 3 a 6 meses

Con bebés de esta edad, se pueden realizar vías verdes con caminos anchos y bastante rectos, sin subidas y bajadas, ya que el bebé ira en una mochila de porteo o incluso puede ir en el carro.

Puedes consultar las vías verdes de España y los diferentes itinerarios que hay en Vías Verdes.

Si va en la mochila de porteo delante, es decir, en el pecho, hay que tener en cuenta que no podremos ver nuestros píes, por lo tanto escoger rutas bastante lisas, sin terreno escalonado para evitar tropiezos y andar a un ritmo normal, calmado para que el bebé no tenga impactos sobre el cuello y la espalda.

Ten en cuenta, que llevar al niño en una mochila de porteo carga bastante la espalda, por lo que será bueno compensar un poco el peso con una mochila en la espalda o que la mochila de porteo tenga sujeción lumbar.

En cambio, si escoges llevar a tu hijo en un carrito, escoge un carro con una buena suspensión de las cuatro ruedas y buenos amortiguadores para que el bebé esté cómodo y también sea fácil empujar el carro por el camino.

En las paradas, que serán muy necesarias tanto para el bebé como para los papás, podrás enseñarle al bebé toda la naturaleza que le rodea para que así despierte sus sentidos.

A la montaña con bebés de 6 a 9 meses

Con esta edad, el peso ya comienza a ser una carga cuando se lleva al niño en una mochila de porteo en la parte delantera, así que si lo ves adecuado, puedes poner al niño en la mochila de porteo en la espalda si tiene la postura correcta al estar sentado.

Si puedes llevar al niño en la espalda podrás escoger alguna ruta sencilla pero con algún desnivel o con tramos escalonados, en cambio si lo llevas delante, las desaconsejamos debido a que no tienes visibilidad total del suelo que pisas y puedes tropezar.

En las paradas podrás sentar al niño sobre una piedra o banco si hay para descansar y que pueda explorar la naturaleza que le rodea.

A la montaña con bebés de 9 a 12 meses

En esta edad, el niño ya debe ir con el porta bebés en la espalda, podrá disfrutar mucho más del camino ya que podrá verlo todo e irá descubriendo la naturaleza y el campo.

Si tu peque ya comienza a andar o a ponerse de pie, en las paradas que realices durante la ruta puedes enseñarle la naturaleza cogidos de la mano para que pueda andar un poco y explore sus sentidos.

A la montaña con bebés de 12 a 15 meses

Con esta edad el niño ya comienza a andar con algo de inestabilidad, por ello seguirá realizando las rutas en la mochila de porteo pero podrá hacer algunos tramos en praderas llanas o caminos andando, siempre cogido de la mano y con cuidado.

A esta edad los niños desean descubrir, tocar y ver todo lo que les rodean, disfrutarán mucho de las rutas en montaña.

A la montaña con bebés de 15 a 24 meses

A esta edad tu hijo comienza a caminar con estabilidad y a subir escaleras con mayor facilidad, podrá caminar tramos cortos siempre agarrado de la mano y que sean seguros para el.

El resto del camino seguirá realizándolo en una mochila de porteo adaptada a su peso y edad. En las paradas que realicéis durante el camino podrá explorar de manera autónoma, pero con vigilancia, todo el entorno.

A la montaña con bebés de 2 a 3 años

Los niños de entre 2 y 3 años tienen ganas de caminar y de explorar los nuevos lugares que visitan, aún así se cansan con mucha facilidad y aunque tengan más estabilidad y hayan desarrollado la motricidad y coordinación en sus movimientos será necesario que vayan cogidos de la mano y en los tramos más difíciles o cuando se cansen, volverán a la mochila de porteo, siempre adaptada a su edad, peso y estatura.

Cuidado con tu bebé y la altitud de la montaña


No solo tenemos que tener en cuenta que las rutas que escojamos para hacer sean más o menos lisas, si no también a que altitud se encuentran.

Los cambios de altitud van ligados a una disminución de oxígeno en el aire y reducción de presión que hará que nuestro bebé pueda tener dificultad de adaptación a este nuevo entorno y se maree, por consecuencia deje de disfrutar del viaje.

Existe el llamado «mal de montaña» que es frecuente en bebés y niños muy pequeños, esto es debido a los cambios de altitud y suelen comenzar entre las 4 y 12 horas después de llegar a la altitud. Tiene síntomas como la irritabilidad, vómitos o disminución del apetito.

Para evitar el mal de altura es recomendable caminar despacio y para cuando el niño se sienta cansado, si el bebé va en la mochila de porteo, parar cada 45 minutos/1 hora será lo ideal. También es buena idea llevar algún caramelo o dulce por si el niño comienza a marearse.

Un recién nacido no puede superar los 1.200 metros de altura hasta haber cumplido un año. Hay que tener en cuenta que esta altitud es para recién nacidos que no tengan enfermedades ni dificultades, en caso de tenerlas habría que consultar a un especialista que es lo recomendable.

A partir del año, si el niño tiene una buena salud, podrá subir hasta los 2.500 metros de altitud. Cuando se va a la montaña con bebés y niños pequeños hay que prestar especial atención a como van reaccionando, para poder evitar dificultades en el camino y que los niños puedan disfrutar del entorno que les rodea.

¿Qué llevar a la montaña cuando tienes un bebé?


Como ya hemos comentado, para ir a la montaña con bebés hay que ir bien preparado y llevar una serie de cosas para preveer cualquier imprevisto y que tu hijo pueda disfrutar de la experiencia en la montaña.

1. Agua

Hagas lo que hagas, los bebés siempre tienen que estar bien hidratados, llevarte una botella de agua o una cantimplora para ir reponiendo líquidos es imprescindible.

También puedes llevar algún zumo que al llevar azúcar además de hidratarse, repondrá minerales y le dará más energía a tu peque.

Si no quieres llevar muchos biberones, puedes llevar el biberón para la leche, si aún la toma, o puedes optar por llevar Kup, la taza antideslizante de bbluv con la que tu peque podrá beber de manera autónoma agua o cualquier otra bebida que quieras ponerle dentro.

Esta taza está hecha de silicona libre de BPA y es a prueba de fugas, por lo que no hay peligro de que se abra dentro de la mochila.

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2. Comida

Aunque la ruta no sea larga y vayáis a comer en algún restaurante en la montaña o cuando volváis al hotel/apartamento, es bueno llevar algo de comida para la ruta. Los bebés suelen comer con más frecuencia que los adultos aunque coman menos cantidad.

Igualmente te recomendamos comer algún día en alguna pradera y hacer un picnic, será una nueva experiencia para tu bebé. Para ello puedes utilizar fiambreras con varios compartimentos, como Bentö de bbluv, que tiene tres compartimentos separados para que no se mezcle la comida y tiene el tamaño perfecto para una ración de un niño pequeño. 

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Además, incluye su propio tenedor para que no tengas que ir cargando con demasiadas cosas en la mochila. Si el niño ya lleva su propia mochila, incluso puedes meter la fiambrera en su mochila ya que no es demasiado grande.

3. Pañales

Llevar varios pañales cada vez que vayas a hacer una ruta es imprescindible, por lo menos 3 por lo que pueda pasar.

4. Toallitas

Cada vez que cambies a la criatura necesitarás toallitas para poder limpiarle, además estás también te servirán si se mancha de cualquier cosa que pueda encontrar en la naturaleza.

5. Cambiador portátil

Un cambiador portátil te facilitará mucho el momento de cambiarle los pañales en medio de la montaña, si bien es cierto que no es imprescindible, porque le puedes cambiar sobre una toalla en tus piernas, será mucho más cómodo para ti y para tu bebé un cambiador portátil.

6. Ropa de repuesto

Ir a la montaña con bebés es toda una odisea y no sabes que puede pasar, puede mojarse, ensuciarse, etc. Por ello, llevar una muda de repuesto será una fantástica idea para garantizar la comodidad de tu peque, pase lo que pase.

7. Protección solar

Tanto protector de cara y cuerpo, como unas gafas de sol serán necesarios para proteger al bebé de los rayos del sol. Aunque camines entre los árboles y haga menos calor que si estuvierais tomando el sol en la playa, los rayos del sol inciden también sobre la piel de las personas y es muy importante proteger bien a tu pequeño.

Respecto a las gafas de sol, ten en cuenta que dependiendo de la edad de tu peque deberás escoger unas gafas de sol adecuadas, homologadas y que se adapten bien a la cara de tu bebé.

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8. Bolsa para los residuos

Cuidar el medio ambiente es responsabilidad de todos, por ello, hay que llevar una bolsa para tirar los residuos que hagamos, pañales, toallitas, plásticos, etc.

Las personas que vengan después de ti agradecerán que dejes el espacio libre de residuos.

Juegos para disfrutar de la montaña con bebés


Hacer senderismo en la montaña con bebés y niños pequeños será muy beneficioso para tu hijo, pero también puedes aprovechar y en las paradas hacer juegos que hagan el camino más divertido y entretenido.

1. Veo veo

Durante el trayecto si el peque ya sabe hablar podrás jugar al veo veo con el para que vaya explorando el entorno.

2. Pilla Pilla

Depende de lo pequeño que sea tu bebé podrás jugar al pilla pilla en una zona amplia y llana para evitar tropiezos. Este juego suele divertir mucho a los pequeños.

3. Recolectar piedras diferentes

Si vas por una zona que tenga piedras distintas, con formas extrañas podéis ir cogiéndolas para «investigarlas». De pequeña cuando iba de excursión con mis padres me encantaba coger palos y piedras que me encontrara por el camino.

Otros consejos para disfrutar de la montaña con tu bebé


Ir a la montaña con bebés es un privilegio, une mucho a la familia y es una actividad muy beneficiosa para todos, pero recuerda seguir estos consejos para que todo vaya bien

1. Paciencia

Los bebés y los niños se cansan con facilidad, hay que seguir sus tiempos y descansar todas las veces que sea necesario.

2. Estudia las rutas

Antes de hacer una ruta, busca en internet e infórmate bien de su estado, si es bueno que la hagas con niños, etc. La naturaleza cambia cada día y de un año a otro pueden haber habido inundaciones, desprendimientos, etc. que pueden hacer que la ruta no sea recomendable para realizar con bebés y niños.

3. Prepárate bien

Antes de salir de casa, revisa varias veces si es necesario que llevas todo, agua, pañales, toallitas, recambio, comida, gorra, gafas de sol, etc. Todo lo que creas que sea necesario para poder hacer la ruta en las mejores condiciones.

4. Lleva algo de abrigo para el bebé

Aunque haga calor, llevar algo de abrigo por si acaso para el bebé nunca esta demás. Los bebés no regulan la temperatura como los adultos y si lo llevas en la mochila de porteo o en el carro el bebé no esta haciendo ningún esfuerzo físico, por lo que aunque tu tengas calor, quizás el pueda pasar frío.

5. Presta atención a las reacciones del bebé

Estar alerta a cualquier reacción del bebé te ayudará a prever situaciones desagradables, si ves que tu peque esta cansado aunque no hayáis acabado la ruta es mejor dejarlo dónde estéis y volver o parar a descansar un rato largo.

Conclusión

La montaña y la naturaleza tienen numerosos beneficios, por ello es un fantástico destino para ir en de vacaciones con bebés.

Pero no todo es color de rosa, la montaña con bebés tiene sus complicaciones y hay que tener en cuenta una serie de cosas para prepararte bien y poder disfrutar de las vacaciones en familia.

¿Te atreves a irte a la montaña con tus hijos?

Si se nos ha escapado algún consejo o recomendación importante, ¡coméntanoslo y lo compartiremos con nuestra comunidad!

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